Las personas como los objetos emiten una frecuencia energética. Una persona saludable tiene una energía de entre 62 y 68 Mhz.

Así también los aceites esenciales tienen una frecuencia a veces mayor a la de una persona, así influyendo en el estado anímico de la persona que utiliza los aceites. En los siguientes ejemplos, usando aceites esenciales Young Living, se describen sus propiedades y frecuencias:

 

Abundance: 78 Mhz. Naranja, incienso, pachulí, clavo, jengibre, mirra, canela y picea negra. 

Se utiliza para atraer abundancia a nuestras vidas, no confundir con economía, sino con la apertura de posibilidades y el cambio de discursos en nuestra vida. 

Trabaja con la ley de atracción (lo que pensamos, somos y generamos). 

 

Inner Child: 98 Mhz. Mandarina, naranja, ylang ylang, pachulí, manzanilla alemana, vetiver, cistus (florecitas blancas y moraditas), bergamota, casia (similar a la canela), davana (artemisa), y black spruse (abeto negro). 

Nos permite anclaje de emociones, es un abrazo a nuestro niño interior y un respiro de calma en momentos de ansiedad. Estimula la glándula pineal, la pituitaria y las amígdalas. 

 

Mirra: 105 Mhz. Se trata de la resina de un árbol de tipo aceitoso. 

Aceite que solía quemarse ante los dioses, y por ese motivo se presenta a Jesús como un presente. Representa nuestra posibilidad de vulnerabilidad y afianzamiento de nuestras emociones. Proviene del norte de África y Turquía. 

 

Bergamota: 105 Mhz. Un fruto parecido al limón, muy cítrico, pero no se ingiere sino que se aprovecha en terapias de inhalo-terapia. Es utilizada para devolver el equilibrio energético tras una enfermedad o malestar, a la vez que mejora la función del sistema inmunológico. 

 

Puedes inhalar directamente alguno de estos aceites, colocando una gota de alguno de estos aceites en tu mano, frotando tus manos e inhalando. A continuación puedes hacer una breve meditación cerrando los ojos sintiendo cómo tu estado emocional va cambiando y sintiendo el efecto de estos aromas en tu cuerpo.